La creatividad y su gestiónHerramientas teóricas

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Todos tenemos ideas originales constantemente. Muchas personas, sin embargo, piensan que no son creativas aunque lo cierto es que si lo son. Esta claro que existen diferencias biológicas que hacen que determinadas personas tengan mayor facilidad para producirlas pero no toda nuestra creatividad se debe a ellas.

La capacidad creativa evoluciona a la par que la persona; si estás en un contexto rico en estímulos en el que se valora la creatividad y se facilita la exploración acabarás teniendo mayor capacidad que una persona con una predisposición biológica superior pero sin ese entorno.

De la misma forma, las limitaciones percibidas vienen dadas por los pensamientos que nos vamos formando desde que somos pequeños. ¿Cuántos niños conoces que no sean creativos? A veces un simple palo -como el del anuncio- , o una caja de cartón es mejor juguete que cualquier prefabricado.

El desarrollo te va marcando cicatrices en tu creatividad, tus limitaciones impiden que seas creativo y la percepción de tu falta de originalidad crea cada vez más barreras. Un ciclo imparable en contra de la innovación.

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Hablemos claramente, eres potencialmente creativo pero tu capacidad para hacerlo está atrofiada. Tienes que desempolvar ese cajón de tu desván aprendiendo, en primer lugar, a gestionar tus ideas presentes y cómo trabajar en ellas.

Las ideas no son ni buenas ni malas, ni originales ni corrientes cuando surgen pues no tienen atributos cualitativos, lo son cuando las comparamos con otras y dejamos que nuestras emociones se proyecten como una característica intrínseca a ellas.Por ello, deberías saber que en cuanto a ideas se refiere es importante no juzgar.

No debes juzgarte a ti, ni a tus ideas ni a los demás pues todo ello repercutirá en tus habilidades creativas. Gracias a esto verás como tu originalidad asciende progresivamente hasta alcanzar su máximo potencial.

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Tenemos tres tipos de memoria: Sensorial, a corto plazo y largo plazo. La memoria a corto plazo, también conocida como memoria operativa o de trabajo, se encarga codificar, almacenar y recuperar la información. La usamos constantemente; desgraciadamente su capacidad es limitada.

Por un lado, apuntar tus ideas permitiría evitar el olvido -la nueva información podría interferir en la fijación de las ideas en la memoria a largo plazo- y por otro, si logras que la memoria operativa se libere de trabajo, podrías destinar más recursos mentales a la combinación y creación de conexiones entre conceptos.

Espero que haya sido de tu interés, que pases un buen día.

Michel Moreno

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